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EL ATAQUE CONTRA EL PALACIO DE NARIÑO Y LAS NUEVAS TÁCTICAS DE LAS FARC 19 de Agosto de 2002
ANTECEDENTES Desde principios del mes de agosto, nuestro departamento de Asuntos Latinoamericanos registró un aumento considerable en las acciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC), con una alta acentuación de atentados terroristas en la ciudad de Bogotá y otros centros urbanos con el objetivo de sabotear la toma de posesión del Presidente Alvaro Uribe. Por ejemplo, el 4 de agosto un coche bomba estalló en un sector de la capital en donde están localizadas varias sedes de importantes entidades financieras y además es reconocido por su elegante zona comercial. El día 7 de agosto a las once y treinta de la mañana hora local, la Escuela Militar de Cadetes fue atacada con fuego de morteros y en horas de la tarde en una acción similar, las instalaciones en donde están ubicados los estacionamientos del Palacio de Nariño y la Guardia Presidencial, también fueron atacadas sufriendo daños de poca consideración y algunos heridos leves. Parte de los tubos de lanzamiento que eran utilizados para propulsar las granadas de morteros, se encontraban en el barrio de indigentes del Cartucho en donde por posibles fallas de los dispositivos, hicieron explosión en el mismo sitio en donde se encontraban ubicados matando a catorce personas. Las primeras investigaciones, señalan que en el Barrio del Cartucho se encontraban unas noventas granadas que no fueron activadas debido a que estamentos de seguridad apresaron al responsable de activarlas, un hombre de 29 años que responde al nombre de Jhony Triviño Vargas, quien tenía en su poder un radio de control remoto con la misma frecuencia de los receptores que activaban los detonadores de los morteros. ORGANIZACIÓN Y METODO UTILIZADO PARA EFECTUAR LOS ATENTADOS CONTRA EL PALACIO DE NARIÑO. Según nuestros analistas quienes han evaluado la información sobre este incidente las primeras hipótesis apuntan a señalar que los miembros del Secretariado de las FARC son los principales sospechosos de este atentado. Según nuestras fuentes en Colombia, el Secretariado habría comisionado al comandante Carlos Antonio Lozada jefe del Bloque Oriental para organizar este atentado en coordinación con José Marbel Zamora, jefe de las milicias urbanas "Antonio Nariño" que operan en Bogota y la financiación fue proporcionada por Julián Villa Mizar, jefe de finanzas del bloque Oriental. El costo de la operación pudo según cálculos conservadores, oscilar entre los doscientos a cuatrocientos mil dólares. La información que hemos evaluado señala que un comando operativo de unas treinta personas fueron las responsables de preparar toda la infraestructura para realizar los atentados. Esta infraestructura incluyó desde la obtención de la maquinaria y materiales para fabricar los morteros, hasta la ubicación de los sitios desde donde se realizarían los lanzamientos de las granadas de morteros. En su mayoría los integrantes de este comando no forman parte de las milicias urbanas que operan en Bogotá, por el contrario son personal altamente adiestrado en la fabricación de morteros artesanales y electrónica que pudieron ser entrenados por miembros del Ejercito Republicano Irlandés (IRA) en la antigua Zona de Despeje. En cuanto a la maniobra utilizada por las FARC para implementar su plan, tenemos que se ubicaron dos sitios de lanzamiento: uno en el Barrio de la Pontevedra al noroccidente de Bogotá desde donde salieron los morteros que impactaron contra la Escuela Militar con el objetivo de distraer a los organismo de seguridad; y el otro sitio en el Barrio de Cartucho en donde se encontraban los tubos de los morteros que tenían por objetivo el Palacio presidencial, el verdadero blanco de estos atentados. Para esta acción, las FARC utilizaron morteros de fabricación artesanal con las mismas características de diseño que las que fueron empleadas por el IRA cuando en febrero de 1991 atacaron con un mortero casero la residencia del primer ministro británico en Downing Street. Estas armas son confeccionadas con tuberías industriales de alto calibre para resistir la presión del disparo de las granadas, su funcionamiento presenta las características de cualquier mortero militar fabricado en forma industrial con la única diferencia de que los realizados por las FARC y el IRA, llevan en un extremo inferior del tubo lanzador una unidad rectora de radio que es la que envía una señal eléctrica que acciona el disparador del proyectil, permitiendo que los mismos sean operados a distancias de trescientos o cuatrocientos metros con una unidad de radio control, lo que proporciona un margen de seguridad al operador para evitar su captura o no resultar muerto o herido si se produce una explosión accidental como la ocurrida en el Barrio del Cartucho. A pesar de la poca precisión con que cuentan estas armas, constituyen una avance cuantitativo en el arsenal de las FARC y en unos meses estas nuevas armas podrían ir reemplazando a las tradicionales pipetas de gas que han sido la principal pieza de artillería de los grupos insurgentes. Los morteros artesanales por su diseño son más manejables y por lo tanto aptos para realizar ataques de mediano y largo alcance en las zonas urbanas. EVALUACIÓN DE INTELIGENCIA Las FARC con esta última acción, ha demostrado que posee una capacidad tecnológica y operativa para realizar ataques de gran magnitud contra objetivos estratégicos en los principales centros urbanos colombianos. Esta tecnología que ha permitido atacar el palacio de Nariño y otros objetivos en la ciudad de Bogotá, según las primeras evaluaciones de los materiales incautados y la técnica de fabricación, ha conducido a la hipótesis de que estos conocimientos fueron adquiridos por los insurgentes colombianos producto de sus relaciones con miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA). En este sentido desde el 22 de abril del presente año nuestra unidad de recolección de información detectó en Colombia que el ejército había empezado a decomisar en el departamento de Guaviare importantes cargamento de morteros de fabricación casera con un alcance efectivo de 3,500 metros y con una capacidad para propulsar diez granadas de 150mm. Esta evidencia demuestra que los insurgentes desde hace meses poseen esta tecnología y que habían limitado su uso para no alertar a las autoridades y encubrir sus verdaderos objetivos que era la operación del 7 de agosto. Por otra parte, el ataque realizado por este grupo insurgente fue perfectamente planeado tomando en consideración que el primer ataque realizado contra la Escuela Militar según nuestro análisis, solo fue una maniobra de distracción con el objetivo de abrir el anillo de seguridad alrededor del Palacio de Nariño, el verdadero objetivo táctico de las acciones del 7 de agosto. En este momento de las información evaluada se han señalado dos hipótesis del por qué los morteros que apuntaban contra la sede presidencial, no fueron activados en su totalidad. La primera consiste en la versión de oficial que el operador fue capturado antes que lograse activar los morteros restantes y el estallido prematuro de las granadas que alertó sobre la ubicación exacta de los mismos. La otra hipótesis consiste en que los aviones de vigilancia y alerta temprana estadounidenses que vigilaban el espacio aéreo de Bogotá, pudieron rastrear la señal de radio utilizada para activar los morteros y bloquear las misma antes que estos fueran disparados. Lo importante es que con esta acción, que tal vez no cumplió con todos sus objetivos militares por que solo se accionó un 10% de los moteros programados para ser disparados. las FARC sí lograron un impacto político al burlar las férreas medidas de seguridad que se habían impuesto sobre la ciudad de Bogotá y atacar la máxima representación del poder central colombiano, lo cual representa el estreno de nuevas tácticas y armas que tendrán por blanco a las principales autoridades políticas y de seguridad que conforman el equipo de gobierno de Alvaro Uribe. PROGNOSIS En los próximos meses las FARC continuarán con sus ataques en los principales centros urbanos, con el objetivo de reducir la presión que ejerce el ejército contra los principales frentes guerrilleros en los departamentos donde opera el principal grupo insurgente. CONCLUSION PRIMERO: La nueva táctica de las FARC consiste en estos momentos en incrementar sus acciones a nivel urbano, con este propósito ha adquirido tecnología militar de miembros del Ejército Republicano Irlandés para mejorar sus técnicas de fabricación de armas artesanales, las cuales serán utilizadas en las próximas acciones de guerra urbana contra objetivos del poder central. SEGUNDO: En base a la información recopilada, las FARC en estos momentos dispondrían de la tecnología necesaria para fabricar morteros o lanza-cohetes en forma artesanal y con un mínimo de materiales. Así mismo habrían mejorado su capacidad para diseñar sofisticados sistemas de detonación electrónicos a control remoto. TERCERO: Las FARC en los próximos meses podrían realizar atentados contra el Propio presidente Alvaro Uribe, miembros de su equipo de gobierno o la propia cúpula militar y policial con el objetivo de atacar el poder central en las principales ciudades colombianas.
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