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LA RUPTURA DEL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA Y SU REPERCUSIÓN A NIVEL REGIONAL 25 de Febrero de 2002 SUMARIO La ruptura del proceso de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y la administración del presidente Andrés Pastrana, amenaza con llevar a esta nación a una guerra total. De igual forma el conflicto puede traspasar las fronteras colombianas incidiendo en forma negativa en las naciones que tienen zonas limítrofes con esta nación de Sudamérica, como es el caso de Panamá, Ecuador, Perú, Brasil y Venezuela. ANÁLISIS El 21 de febrero del presente año, el Presidente Andrés Pastrana anunció a la nación colombiana la ruptura del proceso de paz con el primer grupo insurgente del país. La decisión del ejecutivo colombiano fue promovida por el secuestro de un avión comercial que realizaba un vuelo doméstico y la posterior retención por presuntos miembros de las FARC del senador Jorge Eduardo Gechen que viajaba en la aeronave. El rompimiento de los diálogos de paz entre los dos principales beligerantes del actual conflicto interno que hoy afecta a Colombia, abre el marco para que la violencia en esta nación se agudice, en este sentido las últimas informaciones que hemos evaluado indican que como respuesta táctica a la ofensiva ejecutada por el ejército para recuperar la zona de distensión en donde se llevaban los diálogos de paz las FARC han incrementado en forma alarmante sus acciones de sabotaje hacia puntos sensitivos de la economía nacional. Dentro de este esquema de operaciones, en días pasados los insurgentes se han dedicado a la tarea de dinamitar y destruir puentes, infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones que han afectado varios departamentos del país. Las características de las acciones realizadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, hay claros indicios de que este grupo guerrillero evitará cualquier confrontación directa con el ejército colombiano por lo menos hasta donde sea posible y concentrará todas sus acciones contra la estructura económica. También es probable que las operaciones terroristas de sabotaje y atentados con explosivos, se incrementen en los principales centros urbanos colombianos como es el caso de Medellín, Bogotá, Cúcuta y Cartagena en donde según los últimos informes de inteligencia las FARC han consolidado sus comandos urbanos. Con esta táctica la guerrilla pretende crear un clima de guerra total en todo el país y demostrar una posición de fuerza ante la nueva coyuntura que ha nacido con el rompimiento del proceso de paz y la pérdida de la zona de distensión. Ante este esquema los organismos de seguridad colombianos tienen una tarea colosal entre sus manos si tomamos en cuenta que Colombia tiene según nuestros cálculos unos 2,100 puntos estratégicos y 20,000 torres de energía eléctrica que son el motor de la economía de la nación y puntos vulnerables a los ataques de los insurgentes. Las fuerzas de seguridad ante la amenaza que representa trasladar el conflicto a los centros urbanos y convertir a esta en una guerra que pretende atacar la económica nacional, tendrá que mejorar su capacidad de inteligencia táctica para enfrentar la nueva modalidad de lucha que desarrolla las FARC. De igual forma, la ruptura del proceso de paz ha creado un clima de inestabilidad en los países que tienen zonas limítrofes con Colombia, esta preocupación nace de la hipótesis de que el conflicto se traslade como una onda expansiva hacia sus territorios como ha ocurrido en el pasado. Por ejemplo en el caso de Panamá, hay informes confiables que señalan que los Frentes 57 y 58 de las FARC tienen zonas de entrenamiento y descanso en la provincia del Darién que limita con Colombia. Por otra parte esta provincia ha sufrido un incremento en el secuestro de personas que habitan en la región en los últimos años y los miembros de la Policía Fronteriza han sido objeto de ataques esporádicos por elementos irregulares no identificados hasta este momento. La situación del Ecuador es similar. Los informes de inteligencia militar ecuatoriana señalan que se ha registrado actividad en los frentes 29, 32 y 48 de las FARC, los cuales han realizado algunas acciones delictivas en este país, por ello no es de extrañar que Ecuador decretara el estado de máxima alerta en todas las guarniciones militares apostadas a lo largo de la frontera norte del país, el mismo día de la ruptura del proceso de paz. Situación que también fue imitada por la Republica de Panamá, por medio del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional que ordenó reforzar la presencia policial en los puntos fronterizos de Panamá con Colombia. Aparte del clima de inestabilidad que estas zonas fronterizas pueden experimentar con un recrudecimiento de la guerra interna colombiana, las naciones limítrofes con Colombia han previsto un aumento del número de desplazados que buscarán refugio en estas regiones. Según los primeros cálculos realizados por las autoridades de Venezuela, se estima que unos 10,000 colombianos podrían alojarse en este país. Por su parte, Ecuador prevé una cifra similar, mientras que Panamá tiene previsto que unos tres mil refugiados crucen la frontera huyendo de los combates entre el ejército, paramilitares y guerrilla. En base a la información analizada nuestra prognosis sobre el escenario que se desarrollará en Colombia y en los países que tienen zonas limítrofes es: 1- Las FARC continuarán con el sabotaje contra la infraestructura económica de Colombia. Tales acciones incluirán la destrucción de puentes, torres de trasmisión eléctrica y el ataque a los oleoductos del país en especial el de Caño Limón Coveñas. 2- La actual contraofensiva que ha montado las FARC evitará en lo posible los combates directos con el ejercito y según nuestra evaluación, en los próximos meses se pueden estar realizando atentados con artefactos explosivos en los principales centros urbanos de Colombia. 3- Los países que tienen frontera común con Colombia, registrarán un aumento incontrolable en el desplazamiento de refugiados colombianos que buscarán un lugar seguro contra los combates que librará el Ejército y los Paramilitares en contra de las FARC. 4 Es probable que las FARC efectúen repliegues tácticos hacia las zonas adyacentes a Colombia con el propósito de evadir el acoso del ejército colombiano. Por ello los distintos componentes militares y policiales de los respectivos países limítrofes tienen una alta probabilidad de verse envueltos en posibles combates con los grupos irregulares colombianos. 5- La principal amenaza que puede manifestarse en las zonas colindantes con Colombia radica en la presencia de los grupos paramilitares, que pueden trasladar sus operaciones contra las FARC a los países vecinos en donde el grupo insurgente se repliegue. De igual forma, las acciones de los grupos paramilitares puede incluir a los habitantes de esas regiones que presten ayuda logística en forma directa o indirecta a los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. 6- El incremento de las acciones punibles en estas regiones fronterizas por grupos irregulares, aumentará de manera considerable en contra de los civiles que habitan estas zonas. Hechos delictivos tales como secuestros, extorsiones, robos y tráfico ilegal de armas pueden multiplicarse en los próximos meses . En especial en países como Panamá, Venezuela y Ecuador. 7- Según nuestros analistas en temas militares, la Republica de Panamá presenta el mayor grado de vulnerabilidad en su frontera con Colombia por la falta de recursos de la Policía Fronteriza y es probable que las unidades que custodian esta región se vean envueltos en incidentes con los grupos irregulares colombianos. Ante esta realidad es responsabilidad de los distintos organismos de seguridad de estos países el tomar las medidas necesarias para evitar que el espiral de violencia que hoy desangra a Colombia encuentre terreno fértil en otras naciones, y que el conflicto interno de una nación, se convierta en un problema regional.
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